
Por: Amalia Andrade
Cuando alguien me pregunta por qué me gustan las mujeres, yo supongo que esa persona está en búsqueda de alguna respuesta sofisticada que le brinde un indicio sobre algún acontecimiento en mi infancia que devino en lesbianismo, de una instancia psicológica específica.
Supongo que busca revelar el misterio de la conducta homosexual, entender como funcionan las desviaciones del objeto del deseo: no hay ningún misterio ni nada que entender. Realmente, no existe acontecimiento psicoanalizable.
Pregúntese usted ya mismo ¿por qué le gustan los hombres? ¿Por qué le gustan la mujeres? ¿Por qué es usted heterosexual?, no se pregunte por el qué, si no por el porque. Seguro pensó primero en todas las cosas que le gusta del sexo opuesto.
Acto seguido, pensó en lo que no le gusta de su mismo sexo y se llenó un poco de asco o de impresión (para los que contemplaron abiertamente la idea, mis felicitaciones), se hizo una idea bastante gráfica en su cabeza y se dijo a si mismo: ¡jamás!
(Nota: para toda persona heteroconfundida el cuestionario anterior no tiene validez).
En últimas, usted se da cuenta de que usted es straight porque sí, no por traumas infantiles, no porque sea hereditario.
No hay ningún misterio fascinante detrás de eso.A mi no me gustan los hombres, punto. No entiendo cómo el resto de ustedes es capaz de dormir sobre pechos peludos, y la barba bien puede ser algo indiscutiblemente atractivo, pero la irritación facial consecuente de los besos es algo que prefiero ahorrarme.
Cuando mis amigas me cuentan felices que "casi se vinieron" yo me pregunto por qué casi venirse es algo que les causa alegría, cuando yo me puedo venir varias veces en una noche, y en definitiva me alegra no tener que tomar pastillas anticonceptivas pues desconozco las complejidades de su uso y agradezco ahorrarme lo que bien podría ser una renta en condones.
Los hombres me parecen básicos y absurdamente predecibles. Me aburren. No encuentro nada sexy en sus ronquidos ni en sus brazos pesados que te sacan el aire y que imposibilitan dormir arrunchados.
No me soporto un partido de futbol y tampoco entiendo el frenesí masculino por dicho deporte: sobra decir que ni por que me paguen estaría dispuesta a oir un partido en la radio. Mi papá sabe bien que esa es la mejor manera de torturarme vilmente.
Cuando alguien me pregunta por qué me gustan las mujeres, yo supongo que esa persona está en búsqueda de alguna respuesta sofisticada que le brinde un indicio sobre algún acontecimiento en mi infancia que devino en lesbianismo, de una instancia psicológica específica.
Supongo que busca revelar el misterio de la conducta homosexual, entender como funcionan las desviaciones del objeto del deseo: no hay ningún misterio ni nada que entender. Realmente, no existe acontecimiento psicoanalizable.
Pregúntese usted ya mismo ¿por qué le gustan los hombres? ¿Por qué le gustan la mujeres? ¿Por qué es usted heterosexual?, no se pregunte por el qué, si no por el porque. Seguro pensó primero en todas las cosas que le gusta del sexo opuesto.
Acto seguido, pensó en lo que no le gusta de su mismo sexo y se llenó un poco de asco o de impresión (para los que contemplaron abiertamente la idea, mis felicitaciones), se hizo una idea bastante gráfica en su cabeza y se dijo a si mismo: ¡jamás!
(Nota: para toda persona heteroconfundida el cuestionario anterior no tiene validez).
En últimas, usted se da cuenta de que usted es straight porque sí, no por traumas infantiles, no porque sea hereditario.
No hay ningún misterio fascinante detrás de eso.A mi no me gustan los hombres, punto. No entiendo cómo el resto de ustedes es capaz de dormir sobre pechos peludos, y la barba bien puede ser algo indiscutiblemente atractivo, pero la irritación facial consecuente de los besos es algo que prefiero ahorrarme.
Cuando mis amigas me cuentan felices que "casi se vinieron" yo me pregunto por qué casi venirse es algo que les causa alegría, cuando yo me puedo venir varias veces en una noche, y en definitiva me alegra no tener que tomar pastillas anticonceptivas pues desconozco las complejidades de su uso y agradezco ahorrarme lo que bien podría ser una renta en condones.
Los hombres me parecen básicos y absurdamente predecibles. Me aburren. No encuentro nada sexy en sus ronquidos ni en sus brazos pesados que te sacan el aire y que imposibilitan dormir arrunchados.
No me soporto un partido de futbol y tampoco entiendo el frenesí masculino por dicho deporte: sobra decir que ni por que me paguen estaría dispuesta a oir un partido en la radio. Mi papá sabe bien que esa es la mejor manera de torturarme vilmente.
No me gustan los hombres porque no tienen tetas, no me gustan porque no son mujeres.
La sola idea de meterme un pipí a la boca me da náuseas, y ni hablar de ese liquido viscoso que eyaculan. Y es que, en últimas., la cuestión es solamente de gustos.Entre las muchas cosas que suelen preguntarme siempre se destaca una; ¿como hacen las lesbianas para follar? No entiendo que es lo que no comprenden, no es necesario un pipí para tener sexo (y del bueno). Esa es la pregunta mas risible.
Al igual que aquellas personas que hoy encuentran "raro" o "equivocado" el lesbianismo, ¿por qué les cuesta tanto trabajo hacerse a la idea de que no hay nada de anómalo NO enamorarse de un hombre?: risible.
Me gustan que me gusten las mujeres. Me encanta, soy fan total. Yo también me quiero casar y tener hijos y una casa, depronto un perro, pelear por quien va a matar la cucaracha, compartir tampones, llorar después de tirar, tener un solo closet.Yo estoy llena de las mismas cursilerías femeninas que cualquiera, los mismos sueños y la misma vida. No pienso que los hombres sean prescindibles y tampoco soy una feminista radical: yo no arreglaría el motor de un carro solo para demostrar que las mujeres también podemos. En realidad, ellos lo hacen mejor y están siempre bienvenidos.
Lo que sé es que no necesito un hombre para ser felices, el amor siempre está dirigido a un cuerpo, a mí me gusta que ese cuerpo sea igual al mío.
La sola idea de meterme un pipí a la boca me da náuseas, y ni hablar de ese liquido viscoso que eyaculan. Y es que, en últimas., la cuestión es solamente de gustos.Entre las muchas cosas que suelen preguntarme siempre se destaca una; ¿como hacen las lesbianas para follar? No entiendo que es lo que no comprenden, no es necesario un pipí para tener sexo (y del bueno). Esa es la pregunta mas risible.
Al igual que aquellas personas que hoy encuentran "raro" o "equivocado" el lesbianismo, ¿por qué les cuesta tanto trabajo hacerse a la idea de que no hay nada de anómalo NO enamorarse de un hombre?: risible.
Me gustan que me gusten las mujeres. Me encanta, soy fan total. Yo también me quiero casar y tener hijos y una casa, depronto un perro, pelear por quien va a matar la cucaracha, compartir tampones, llorar después de tirar, tener un solo closet.Yo estoy llena de las mismas cursilerías femeninas que cualquiera, los mismos sueños y la misma vida. No pienso que los hombres sean prescindibles y tampoco soy una feminista radical: yo no arreglaría el motor de un carro solo para demostrar que las mujeres también podemos. En realidad, ellos lo hacen mejor y están siempre bienvenidos.
Lo que sé es que no necesito un hombre para ser felices, el amor siempre está dirigido a un cuerpo, a mí me gusta que ese cuerpo sea igual al mío.