miércoles, 22 de junio de 2011

TopTen: 10 mitos sobre las lesbianas



Después de tanto buscar y pensar como reactivar la sección Calleshortbus Less me encontré con este aporte realizado por Lesbian life, que busca desmitificar ciertos aspectos de la vida de las lesbianas…

Espero que sea de su agrado.

TopTen: 10 mitos sobre las lesbianas

1. Todas las lesbianas odian los hombres

Sólo porque las lesbianas se sientan sexual y emocionalmente atraídas hacia las mujeres, no significa que odien o detesten a los hombres. De hecho, muchas lesbianas los aprecian.


2. Las lesbianas (especialmente las butch masculinas) desean ser hombres.

Algunas lesbianas tienen apariencia masculina o andrógina porque así se sienten más cómodas. Hay mucha diversidad de la expresión de género entre todas las mujeres (y los hombres) no importa cuál sea su orientación sexual.


3. Tu no puedes saber si eres lesbiana hasta que duermas con una mujer.

Al igual que las personas heterosexuales pueden saber que lo son sin necesidad de tener sexo, las lesbianas también pueden sentirse atraídas por una mujer sin tener que dormir con una.
No hay un proceso rápido para averiguar si eres lesbiana o no. Ni tienes que dormir con una para demostrártelo.


4. A las lesbianas les gustan todas las mujeres.

Solo porque eres lesbiana no significa que te atraerá una mujer, o que esa mujer se sienta atraída por ti.


5. Ser lesbiana es una opción que puede ser modificada

Cada vez más estudios están descubriendo pruebas de que la orientación sexual no es algo que uno elige, sino que es una característica innata, que se encuentra no sólo en los seres humanos, sino en la mayoría de las especies animales. Querer convertir a alguien en heterosexual simplemente no funciona.

6. Las relaciones de lesbianas se basa sólo en el sexo.
Por supuesto que las lesbianas tienen relaciones sexuales, pero al igual que las relaciones heterosexuales, el sexo no es todo lo que hay.
Las lesbianas se conectan unas con otras en un nivel emocional, espiritual, y también sexual. Al igual que la gente heterosexual, las lesbianas eligen tener hijos, o a veces prefieren no tenerlos.


7. Las lesbianas lo son porque no han encontrado al hombre adecuado.

En este punto me permito una opinión personal. A casi todas las lesbianas, cuando le contamos a alguien que lo somos, de inmediato nos preguntan: ¿pero has estado alguna vez con un hombre? como diciendo "eres lesbiana porque no has probado la maravilla que es un pene". O siempre hay quienes te dicen que eres lesbiana porque no has conocido un hombre que te folle bien follada.
¿Realmente alguien puede creer eso? ¿que un pene o una follada le cambie la vida o la orientación sexual a alguien? si fuera así de simple no habría lesbianas en el mundo :) Si eres lesbiana y te gusta un coño no hay nada en el mundo que pueda cambiar eso. Ni la religión, ni penes grandes, ni folladas milagrosas, ni nada. Te gustan las mujeres y el coño y punto. No hay más.


8. Puedes saber si alguien es lesbiana por cómo te mira.

Las lesbianas y gays afirman que tienen "gaydar", que en realidad es sólo una intuición sobre si alguien es o no homosexual. El gaydar no siempre funciona y si alguien aún está dentro del armario no hay manera de saber con seguridad si es lesbiana o no. A menos que ella te lo diga, por supuesto.


9. Siempre una de las lesbianas hace de "hombre" en una relación.

Aunque algunas parejas de lesbianas tienen roles masculina/femenina, ambas son claramente mujeres. Ninguna desea ser un hombre. Y masculina/femenina no es el único tipo de relación lesbiana, muchas veces ambas son femeninas, o no desean etiquetarse en un solo rol.


10. Las lesbianas y gays no son religiosos espiritualmente.

Algunas religiones pueden considerar la homosexualidad un pecado, pero muchas iglesias, incluidas las cristianas, dan la bienvenida a todas las personas y las aceptan simplemente de la manera en que dios las creó.

Fuente: Lesbian Life




Sigil - Calleshortbus

lunes, 4 de enero de 2010

INTERESANTE DOCUMENTAL SOBRE MASTURBACION FEMENINA

La Masturbación de las mujeres sigue siendo hoy en día uno de los mas grades tabúes. Odisea les presenta este fascinante documental que romperá el silencio alrededor de este tema.Conoceremos en Nueva York a Betty Dodson, la doctora que puede considerarse como la primera entrenadora de orgasmos. Esta mujer sin complejos ha enseñado a mujeres de todas las edades creencias y procedencias una habilidad aparentemente simple: cómo masturbarse. Y ahora, por primera vez, tres mujeres para quieres la masturbación es un tema difícil de afrontar, está dispuestas a experimentar su terapia con Betty frente a las cámaras. No se pierdan este original documental en el que podremos vivir una semana intensa de instrucciones tanto psicológicas como práctica, incluyendo sesiones privadas y grupos de trabajo.

¿Se atreven a romper el tabú?

http://www.megavideo.com/?v=ODN830CV

En esta dirección podrán encontrar un interesante documental sobre masturbación femenina.

domingo, 27 de diciembre de 2009

ANECDOTAS MASCULINAS SOBRE EL LESBIANISMO



“Que me perdonen las mujeres, pero no sé nada ni de masas ni de arepas”
GAO


POR: GIAN CARLOS JULIO DE LA ROSA

Cuando se trata de frotar, acariciar, chupar y como decimos en el ambiente popular, “arecostar los pelos”, las matemáticas de mis conocimientos se reducen ineludiblemente a cero. Y es que una práctica sexual tan antigua, como la que se da entre mujeres, goza de las más exquisitas complejidades, que desde mi rol social (masculino) me queda enormemente difícil de entender. Una mujer con otra, independientemente del placer sexual que experimenten mutuamente, para nosotros los del común, no podrán alcanzar nunca, lo que se experimenta con un hombre:

“Porque la vagina es un órgano diseñado exclusivamente para el pene”

Esa parece ser la máxima dentro de las relaciones sexuales, la mujer (como construcción social) está diseñada anatómicamente para que dentro de ella, por medio de su vagina se geste la gloriosa reproducción y nuestra sociedad, coitocentrica por excelencia, está ahí para menospreciar este tipo de prácticas. Sin embargo, a pesar de que cargamos sobre los hombros este tipo de patrones culturalmente establecidos, las mujeres siguen gozando del (mejor) sexo con otras mujeres y la especie sigue poblando al mundo, aunque ellas se deleiten con el roce de sus entrepiernas.

Culturalmente se cree, que aquellas mujeres que tienen prácticas sexuales con otras, simplemente están en una etapa de experimentación y que cuando por fin superen este estado de transición, volverán como el perro regañado, a meterse el rabo entre las piernas. La mujer en muchas partes del mundo y todavía más en la ciudad de Cartagena, fue concebida (perdónenme la expresión) para hundirle los pelos y no para arecostarselos. Por otra parte, si una mujer quiere experimentar el “verdadero” placer sexual, debe ser penetrada para que su hombre le haga ver las estrellas.

La mujer en Cartagena, no sólo es la pieza clave para la reproducción de la especie, sino que también su sexualidad está supeditada a los patrones coitocentricos que rigen a nuestra ciudad machista y en muchos casos misógina. En otras palabras, la sexualidad de la mujer y el goce de esta misma, dependen única y exclusivamente del órgano de los hombres.

“un pene para una vulva”

Una cosa tan sencilla como imaginarnos a un par de mujeres teniendo relaciones sexuales, la asociamos inmediatamente al uso de un aparato fálico que asimila al pene masculino. Gracias a la religión, a la ciencia, al cine y al cine porno, los sujetos del común creemos que las relaciones lésbicas para que alcancen el climax, necesariamente tienen que estar acompañadas de cualquier cosa que remplace al aparato masculino. La mujer tiene que ser penetrada independientemente de que este o no en compañía de un hombre y su disfrute este condicionado (mentalmente para nosotros los del común) a este tipo de prácticas coitales.

“algo tiene que entrar, porque esa soba que soba, lo que deja a la mujer es arrecha”

En efecto, las relaciones lésbicas, unas que otras, utilizan ciertos juguetes para la estimulación; sin embargo, no es regla general que todas las relaciones de este tipo tengan necesariamente que estar mediadas por uno de estos juguetes. La sexualidad como lo hemos mencionado en muchos de nuestros textos, no está sujeta exclusivamente a la penetración y que otro tipo de prácticas son igual de satisfactorias y a mi parecer más especiales que las que se experimenta con la penetración. La sexualidad se experimenta, explota y se vivencia hasta en las caricias mas mínimas y se escapa al reduccionismo sexual, culturalmente hablando, al que se nos ha sometido.

La racionalización de la sexualidad ha traído consigo también, la idea de que hombre con hombre da rasquiña y que mujer con mujer, aunque se den “toda la lengua que quieran”, jamás experimentaran lo que experimenta una mujer con un hombre. Paradójicamente, lo más perverso de todo, es que las relaciones entre hombres gozan de cierta aceptación, porque de una u otra manera se ciñen a la lógica del coito: un hueco y un pene para meterlo por ahí… pero la mujer por su parte, en este caso las mujeres lesbianas, deben conformarse solo con hacer arepas.

Ahora bien, la arepera, la machorra, la tostiarepa, la lesbiana, la camión, llámenle como lo quieran llamar, han hecho una cosa que en el plano de las relaciones sexuales, es fundamental: han elegido. Han elegido con quien compartirán sus experiencias intimas y eso es una cosa que los demás deberíamos aprender. El goce sexual, en este caso depende de la libertad de elección y no de que alguien penetre y otro sea penetrado. La sexualidad al igual que el erotismo, consiste en un juego en donde cualquier movimiento suma puntos en la escala de la satisfacción mutua.

Lastimosamente en nuestro Colectivo, no contamos con una mujer que escriba sobre la distinción, la importancia y el reconocimiento que merecen este tipo de relaciones, en una ciudad tan conservadora y plástica como la nuestra. Como anecdótico, haciéndole honor al título del texto, solo puedo decir que en esta ciudad, como para algunas otras, las relaciones sexuales entre mujeres son vistas como una fantasía sexual para los hombres y que a fin de cuentas, mujer sin un pene, jamás estará completamente satisfecha….







Megan Fox... Más que un símbolo sexual

“La gente nace bisexual y hacen elecciones subconscientes basadas en las presiones de la sociedad. No tengo ninguna duda en mi cabeza sobre ser bisexual”


“Nunca saldría con una chica que fuera bisexual, porque eso significaría que también se ha acostado con hombres, y los hombres son tan sucios que nunca me acostaría con una chica que se hubiese acostado con un hombre.
No soy lesbiana, sólo creo que todos los humanos nacen con la habilidad de sentirse atraídos por ambos sexos”.




"Tenía 18 años y mi novio me acababa de dejar... ...Yo iba al club todo el rato para verla. Le compraba perfume, spray para el cuerpo (...). Me comportaba como un hombre casado de mediana edad",








"tenía que salvar a Nikita" de ese mundo. Y, además, que "olía como los ángeles, a vainilla".









lunes, 26 de octubre de 2009

APUNTES SOBRE LA EYACULACIÓN FEMENINA

La eyaculación femenina se refiere a la expulsión de una cantidad variable de fluido a través de la uretra durante el orgasmo. El líquido expulsado se reporta como un líquido claro o lechoso que surge de la vagina (a veces con fuerza), que tiene una composición semejante al líquido generado en los hombres por la glándula de la próstata, y que es generado por las glándulas de Skene o por la glándula parauretral (equivalentes fisiológicos de la próstata masculina).

martes, 22 de septiembre de 2009

CHAT- SOLO LESBIANAS